Malas

Malas de meditación para estar siempre bella

Medito desde que tengo uso de razón. De pequeña meditaba divisando el vuelo de las aves, entreteniéndome con insectos y cantando de forma inconsciente. Más adelante, y con la llegada del yoga a mi vida, la meditación se convirtió en una herramienta imprescindible que desarrollé a diario de múltiples formas. En una etapa de mi vida, fue a través de los conocimientos de un monje budista en el linaje del soto-zen. Más adelante con las enseñanzas hindúes a través de los libros de yoga y numerosos maestros que han pasado por mi vida.

 

 

Siempre he pensado que los malas no solamente ayudan a meditar sino que deberían ser bellos para que quién los porte comparta y expanda esa belleza y reluzca gracias a ellos. Por ello, todos deberíamos poseer múltiples malas cargados de intenciones bien distintas y empleando piedras preciosas combinadas que ayuden a conseguir esa intención concreta, nuestro propósito.

Cuando mis alumnas y clientas me preguntan qué piedras preciosas son más adecuadas para ellas, lo primero que les pregunto es qué aspecto quieren trabajar. Desde intenciones más primarias relacionadas con los primeros chakras hasta deseos más elevados conectados con el corazón, la comunicación, la intuición, las posibilidades son infinitas y la combinación de gemas así lo hacen posible.

Os animo a que me diseñéis vuestro mala personalizado y entre las dos que lo carguemos de una intención especial meditando sobre él. ¿Te atreves?